viernes, 14 de marzo de 2008

El Cambio de Hora en el Pais

Es la primera vez que me animo a decir algo en contra del gobierno y creo que ya es hora de hacerlo espero les guste:
Con el lanzamiento de un proyecto de desarrollo rural y los operativos en zonas rojas, el nuevo gobierno guatemalteco comenzó su plan de los 100 días contra la pobreza y la inseguridad que agobian al país desde el 18 de enero. El programa tendrá un costo de 1,208 millones de quetzales (unos 158 millones de dólares) y es una avanzada para dar respuesta a las necesidades más urgentes de la población y mejorar su calidad de vida, según explicó el propio presidente, Álvaro Colom.

A los 13 días del nuevo gobierno 170 personas murieron violentamente, pese a la captura de 1.314 presuntos delincuentes en ese periodo el mismo director adjunto de la Policía, Henry López, reconoció que la cantidad de capturas no resuelve la situación y que las acciones para reducir ese flagelo no son a corto plazo, no obstante, muchos ya están libres por falta de pruebas en su contra, lo que es criticado por mi y agrupaciones que luchan contra la impunidad en Guatemala

10 pilotos muertos y un herido en tres días fue el resultado de la primera semana de febrero y todos en el perímetro urbano de la Ciudad de Guatemala. Según cifras del sector del transporte urbano, se producen entre 250 y 300 atracos a autobuses diariamente.

Ahora con lo del cambio de hora nuestro tema principal, el gobierno dio marcha atrás en su intención de adelantar la hora oficial para ahorrar energía, como lo anunció en enero pasado, debido a la ola de violencia que afecta al país.
El mandatario, dijo a periodistas que "por recomendación del Ministerio de Gobernación" se decidió dejar sin efecto la medida "para evitar" que por el adelanto de la hora se incrementen los hechos de violencia, los cuales el prometió en su campaña acabar en 100 días al parecer a las personas que votaron por el y a los que le financiaron la campaña (ojala y no hayan sido narcos) se les olvido dicha promesa.

Espero que las personas que protestan a favor de Jovial Acevedo (tremendo haragán) protesten mejor por el cumplimiento de las promesas del presidente las cuales dejaran un agujero fiscal de 1,208 millones de quetzales que salen de los bolsillos de los guatemaltecos, por lo cual si creo necesario una manifestación.

¿Cristo al servicio de quien?

Cristo al servicio de Quien?
Preguntaba Jaime Preguntaba Jaime
Al servicio de unos pocos que se lo llevaron preso
disfrazandolo que lujos sabiendo que El es del pueblo
Lo tiene encarcelado en palacios de concretocon
pisos de puro marmol
de pura madera el techo
templos que no se parecena las casas de mi pueblo
Casas de la calle y Carton
techos rotos de tierra el suelo
A Cristo hay que liberarlo
El siempre quiso ser pueblo
y hoy lo explotan los de arriba
Ricos, Iglesia y Gobierno
Los señores de una iglesia
que esta muy lejos del pueblo
que no sabe de miserias
que no vive su evangelio
y que no habla nuestro idioma
cuando nos dice silencio
son cosas de Dios permite
son cosas que manda el cielo
A Cristo hay que liberarlo
me dicia Jaime Obrero
porque ellos se lo han robado
y Cristo, Cristo es del pueblo.
Iglesia que no denuncia la injusticia
y las opreciones una iglesia vendida
queremos resurreccion
queremos renovacion
queremos revolucion

Esta es una cancion escrita por Alí Primera y que fue popularizada por los Guaraguao que describia a una Iglesia Catolica vendida al gobierno con grandes y lujosos templos llenos de oro, plata con sacerdotes vestidos de purpura e imagenes de "jesus" carisimas ademas cobraban una barbaridad por una misa de boda o 15 años, aunque mi critica es contra la Iglesia Catolica me da lastima aceptar que las iglesias Evangelicas que predican la teologia de la prosperidad ahora parecieran volver a ser iglesias catolicas con mega-templos lujosos y carisimos que ademas cobran entre $300 a $500 por una boda o un 15 años olvidandose que casarse es un mandato divino por el cual la iglesia se deberia regocijar y no cobrar tan caro, ademas esos mega-templos que cuestan entre 25 a 30 millones de dollares no son como las casas de la pobre gente que llega a ellos se olvidan de las necesidades de las personas mientras te dicen que si no tenes dinero es por que estas en pecado y como podes tener dinero si esas mismas personas no te dan trabajo y si te lo dan no te pagan mas del sueldo minimo, por a veces te preguntas
¿Cristo al servicio de Quien?

jueves, 13 de marzo de 2008

Groserias y Lenguaje Bíblico 2

Antes debes leer Groserias y Lenguaje Bíblico 1
Introducción: ¿Lenguaje bíblico?

El pasaje que hemos visitado nos da un ejemplo de cómo existen en el pueblo evangélico condicionamientos culturales que le llevan a buscar apresurada y descuidadamente algún argumento para condenar el lenguaje grosero. Tras esta actitud subyace una creencia muy enraizada con respecto al lenguaje bíblico.

Existe una tendencia entre los traductores a ocultar ciertas expresiones vulgares de la Sagrada Escritura. Al igual que muchos de sus hermanos en la fe, parecen creer que la Biblia no puede usar lenguaje ofensivo por ser “un libro santo”. Esta creencia se ve reforzada por la costumbre de usar traducciones bíblicas muy antiguas.

Muchos evangélicos parecen creer que Isaías y Jeremías hablaban como los españoles del siglo XVI, la época en que Casiodoro de Reina
[5] hizo su clásica traducción, tan usada en nuestras iglesias. Comparémosla con una versión más reciente, en un pasaje tomado al azar:

Voy a decirles
lo que haré con mi viña:
Le quitaré su cerco, y será destruida;
derribaré su muro, y será pisoteada.
Isaías 5:5 (NVI)

Os mostraré, pues, ahora
lo que haré yo a mi viña:
Le quitaré su vallado, y será consumida;
aportillaré su cerca, y será hollada.
Isaías 5:5 (RV 1960)

“Preguntáos” si es posible que, hoy en día, el vecino “os relate” cómo “vuestro” perro saltó el “vallado” y “holló” su jardín. Ésa no es la forma en que hablamos, ni tampoco la forma en que hablaban los profetas. Es, simplemente, el habla propia del contexto cultural en que se desenvolvía don Casiodoro en la España de hace cuatro siglos, pese a las revisiones posteriores que han permitido una relativa actualización.
En las iglesias evangélicas no es infrecuente que se imite el estilo de esta traducción al hablar, lo que suena arcaico y eufemístico a los oídos del visitante. Se tiende a creer que este lenguaje es “más santo” y, por lo tanto, surgen temores ante las expresiones más vulgares, que podrían ser “pecaminosas”.

Sin embargo, el lenguaje bíblico original no es eufemístico. Es, simplemente, humano: puede ser muy poético o muy vulgar, dependiendo de los narradores y las circunstancias.


1. De úteros y doncellas

Un ejemplo del ocultamiento de la vulgaridad en la traducción bíblica, lo encontramos al estudiar la palabra hebrea “rajam”. Ésta se utiliza en numerosas ocasiones en el Antiguo Testamento.

Su uso más frecuente es en los pasajes referentes a la primogenitura
[6], donde se dice que el primogénito es el que “abre matriz”. La versión Reina-Valera traduce la palabra “rajam” como “matriz” o usa alguna palabra semejante, refiriéndose al aparato reproductor femenino.

La única excepción es Jueces 5:30. Aquí se describe el reparto del botín luego de una batalla:

¿No han hallado botín, y lo están repartiendo?
A cada uno una doncella, o dos;
Las vestiduras de colores para Sísara,
Las vestiduras bordadas de colores;
La ropa de color bordada de ambos lados,
para los jefes de los que tomaron el botín.
Jueces 5:30

Al traducir “doncella”, se pierde la brutalidad inherente al pasaje. Como es usual aún en las guerras y dictaduras militares de nuestro tiempo, los dominadores violan a las mujeres de los dominados como muestra de su poder: se reparten sus “úteros”
[7].

Algunos podrán escandalizarse. Pero la Biblia sí habla de esto, porque es verdad. Ocurría entonces y ocurre ahora.

2. Un pasado de porquería

Éste es Pablo escribiendo a los filipenses acerca de sus méritos como judío:

Circuncidado al octavo día, del linaje de Israel,
de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos...
Pero cuantas cosas eran para mí ganancia,
las he estimado como pérdida por amor de Cristo.
Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida
por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor,
por amor del cual lo he perdido todo,
y lo tengo por basura, para ganar a Cristo
Filipenses 3:5-8

Pablo describe su radical cambio de perspectiva. Todo lo que antes era valioso para él, ahora es... ¿basura? Aquí, la revisión de 1960 difiere de la anterior. Al igual que en la reciente NVI, en la Reina-Valera de 1909 habían traducido “estiércol”, que es más fiel al original griego “skubala”. Pablo describe gráficamente cómo desecha su pasado para nunca más volver a él.


3. Inmundicias, suciedades y vilezas

Los residuos digestivos también son mencionados, aunque con una frecuencia mucho mayor, por la violenta boca de los profetas. Sin embargo, también aquí los traductores se han encargado de disfrazarlos con un lenguaje más “higiénico”.

¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios,
y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos,
han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.
Isaías 6:5

Y acontecerá que el que quedare en Sion...
será llamado santo...
cuando el Señor lave las inmundicias de las hijas de Sion,
y limpie la sangre de Jerusalén de en medio de ella,
con espíritu de juicio y con espíritu de devastación.
Isaías 4:3-4

Cuando Isaías habla de la inmundicia de sus labios y los de su pueblo, usa una palabra que se refiere específicamente a impureza ética o religiosa: “tame”. Sin embargo, cuando el mismo profeta se refiere a “las inmundicias de las hijas de Sion”, usa la palabra “tsovah”, que significa “excremento”. La imagen es elocuente, así como en este pasaje referido a las condiciones a las que estaban expuestos los sitiados en Jerusalén:

Y dijo el Rabsaces:
¿Acaso me envió mi señor
a que dijese estas palabras a ti y a tu señor,
y no a los hombres que están sobre el muro,
expuestos a comer su estiércol (tsovah)
y beber su orina con vosotros?
Isaías 36:12

En Isaías 28:8, el profeta habla de una mesa llena de vómito y excremento (tsovah). Sin embargo, la RV 1960 traduce “vómito y suciedad”. El término reaparece en Proverbios:

Hay generación limpia en su propia opinión,
Si bien no se ha limpiado de su inmundicia.
Proverbios 30:12

De “tsovah” (excremento) deriva “tsov” (excrementicio, asqueroso, manchado con excremento), que es la palabra que usa el profeta Zacarías para describir las ropas del sumo sacerdote Josué. El eufemismo de Reina-Valera es evidente:

Y Josué estaba vestido de vestiduras viles,
y estaba delante del ángel.
Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo:
Quitadle esas vestiduras viles.
Y a él le dijo:
Mira que he quitado de ti tu pecado,
y te he hecho vestir de ropas de gala.
Zacarías 3:3-4


4. Adoradores de excremento

Bien conocida es la ira implacable de los profetas cuando se trataba de condenar la idolatría en Israel. Lo que no es tan conocido es qué clase de palabra usaban para referirse a aquellos despreciables ídolos.

Reina-Valera traduce el vocablo hebreo “gillul” como “ídolo”. Sin embargo, “gillul” deriva de “galal”, que significa “estiércol”. El teólogo Hans de Wit
[8] lo traduce como “montón de mierda”, la Biblia de Jerusalén, más mesurada, traduce “basura”, mientras que la Biblia Latinoamericana alterna varias opciones:

Hijo de hombre, esos hombres tienen a sus ídolos arraigados en su corazón;
Están apegados a lo que los hace pecar ...
Si alguien en Israel lleva consigo sus ídolos
y se apega a lo que lo hace pecar,
que vaya no más a ver al profeta,
yo Yavé le daré una respuesta apropiada a sus sucios ídolos.
Porque quiero recuperar el corazón de la casa de Israel,
que se alejó de mí junto a todas sus inmundicias.
Ezequiel 14:3-5 (LA)

Como puede apreciarse en este ejemplo, el vocablo es usado con frecuencia por Ezequiel. ¡Sólo en este libro profético aparece 38 veces!


5. Dios versus groserías

Mucho queda por recorrer del vocabulario excrementicio de los profetas y de otras tantas palabras e imágenes francamente desagradables de la Biblia. Sin embargo, y pese a los esfuerzos de los traductores por ocultarlo, ya hemos dejado constancia de que dicho vocabulario está ahí y cumple una función como parte de la Palabra de Dios.

Ante esto, se nos hace difícil apoyar el acostumbrado rechazo de los evangélicos latinoamericanos al uso de groserías, actitud que se considera comúnmente como una característica inherente a la identidad cristiana y, por extensión, a toda forma de arte producida por cristianos.

Por ejemplo, cuando el cineasta y productor evangélico Paco Del Toro estrenó “Armagedón”, dijo que esperaba “demostrarle a los distribuidores cinematográficos que este tipo de cine, sin tener groserías ni escenas de sexo, es rentable y además satisface la necesidad más profunda del corazón del hombre: Jesucristo”
[13].

Otro ejemplo, extraído de una lista de consejos para “jóvenes cristianos”: “¿Cómo se tiene que producir entonces esta necesaria separación entre tú como cristiano y [tus compañeros]? Cuando ellos vean que tú no hablas groserías, que no cuentas chistes obscenos, que te conduces de manera diferente...”
[14].

La siguiente frase es parte de un mensaje difundido por Internet para promover una campaña evangélica anti-Halloween
[15]. Aquí, el nombre de Dios y las groserías aparecen como entidades opuestas e irreconciliables: “Ahora es anti-constitucional mencionar el nombre de Dios en las escuelas, pero no es prohibido el lenguaje vulgar en las películas de Hollywood”.

Tal vez es hora de que revisemos esta enraizada creencia a la luz de aquellas célebres palabras de Jesús acerca de “lo que sale de la boca”.


6. Lo que hace impuro al hombre


Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended:
No lo que entra en la boca contamina al hombre;
mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.
¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre,
y es echado en la letrina?
Pero lo que sale de la boca, del corazón sale;
y esto contamina al hombre.
Mateo 15:10-11, 17-18

Al decir que “lo que sale de la boca, del corazón sale”, Jesús desvía nuestra atención desde las palabras hacia la intención que hay tras ellas. Por eso, él había condenado a ciertos escribas y fariseos citando a Isaías. De la boca pueden salir palabras de alabanza a Dios, pero si no son sinceras y, por lo tanto, coherentes con una vida orientada a la justicia, de nada valen:

Este pueblo de labios me honra;
Mas su corazón está lejos de mí.
Mateo 15:8

Podemos poner en nuestra boca un vocabulario refinado, sin ninguna palabra vulgar; pero si nuestras intenciones son malas, de nada nos vale.

Por ejemplo, si insultamos a alguien diciéndole una palabra vulgar, talvez seamos menos hirientes que al decirle: “eres realmente estúpido”. Y lo verdaderamente grosero ante los ojos de Dios es que hablamos para herir a alguien; no importa tanto qué palabra específica hayamos usado.

Otro ejemplo es la idolatría de la guerra, promovida en los libros de historia con narraciones en un lenguaje pulcro y heroico que invita a conquistar gloria y honor con las armas; un discurso mal intencionado que oculta los horrores que se viven en un verdadero campo de batalla.

Para terminar nuestra reflexión, revisemos esta lista. Aquí, Jesús enumera las cosas que contaminan al hombre:

Porque del corazón salen
los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios,
las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
Mateo 15:19

Las groserías no están en esta lista, ni siquiera entre las “blasfemias” (manchar el nombre de alguien), que la Biblia Latinoamericana traduce didácticamente como “chismes”.

Al igual que a Pablo en su carta a los efesios, lo que a Jesús le interesa en este pasaje es que nuestras palabras y acciones no dañen la convivencia entre las personas. Y esto nos obliga, entre muchas otras cosas, a estar atentos para adecuar nuestro lenguaje a los diferentes contextos en que nos relacionemos.

Por supuesto que es sano para la convivencia evitar el uso de groserías en ciertos círculos cristianos y no cristianos (de hecho, este artículo fue escrito tratando de escoger un vocabulario que no hiriera la sensibilidad de sus potenciales lectores).

Sin embargo, si le decimos a un joven drogadicto que ese falso dios que lo tiene atado “es una mierda”, talvez estemos usando la expresión más efectiva para hacerle entender el abismo en que está sumido. Y quizás ésa sea precisamente la palabra buena y necesaria
[16] que lo ayudará a dar su primer paso hacia Jesucristo...

[1] Las citas bíblicas fueron extraídas de la traducción Reina-Valera, versión 1960 (RV 1960), excepto en los casos indicados de la siguiente manera:
NVI = Nueva Versión Internacional
BJ = Biblia de Jerusalén
LA = Biblia Latinoamericana

[2] Mat. 7:17-18; 12:33; Lc. 6:43

[3] Rom. 15:2; I Co. 14:3,5,12,26; II Co. 5:1, 10:8, 13:10; Ef. 4:12,16

[4] Efesios 4:16

[5] www.interbook.net/personal/cer/Enciclo/Reina.htm

[6] Éx. 13:2, 13:12, 13:15, 34:19; Nm. 3:12; 8:16; 18:15; Ez. 20:26

[7] En realidad, traducir “útero” ya es eufemístico. La forma del vocablo presente en este pasaje debería traducirse usando una palabra vulgar que aluda a los genitales femeninos.

[8] Han de Wit. “Caminando con los profetas”. Ediciones Rehue, Santiago de Chile, 1987, pág. 73.
[9]Is. 1:17,23; Jer. 7:6, 22:3; Zac. 7:10; Mal. 3:5.

[10] Véase también Jeremías 22:1-12.
[11]Por ejemplo, véase Jeremías 19:5.
[12] El texto de la canción dice, en términos vulgares, algo así como “guárdense su porquería de guerra en una de sus cavidades corporales”.

lunes, 3 de marzo de 2008

GROSERIAS Y LENGUAJE BIBLICO 1

Al leer el artículo que publicamos a continuación, vino a mi mente la ocasión cuando confundí la intención de las groserías que se decían mis compañerps -que, dicho sea de paso, no son cristianos-, cuando utilizaban palabras que yo interpretaba como fuertes ofensas. Pero, al poner más atención, no era ése el mensaje que se transmitían, sino todo lo contrario: se decían 'alabanzas' de felicitaciones. Durante esa situación sentí cuestionados mis religiosos moldes y juicios o pre-juicios respecto del uso del lenguaje. Me di cuenta de que las groserías maledicentes también se utilizaban para bendecir o alabar. Sí, como lo leen: ALABAR. Al respecto podemos decir, por ejemplo, que nadie interpretaría como una ofensa la exclamación que haría un chileno amante del fútbol al celebrar alguno de los escasos goles de nuestra fatídica selección con un gozoso chilenismo o la coloquial expresión de felicitaciones que daría cualquier persona a su amigo agregando algún no muy decente adjetivo o verbo a sus felicitaciones.
Es imprescindible destacar, además, que el origen de este artículo se localiza en una polémica que se suscitó en un toke en el cual una de las bandas cristianas interpretaba un tema cuya lírica incluía una palabra considerada grosera. Específicamente hacía un llamado a no consumir drogas, denominando a éstas con la palabra 'MIERDA'. Posteriormente llevamos esta discusión al foro de Pateando Gusanos, donde la denominamos como la 'Polémica de Mierda'.
Por otra parte, también debemos resaltar que tradicionalmente una de las características de las producciones de las bandas cuyos integrantes profesan la fe cristiana, es que en sus portadas no figura el logo [Parental - Advisory - Explicit Lyrics] que advierte del contenido grosero en las letras. Sin embargo, como un aporte a la discusión, hemos decidido publicar este artículo cuya autoría pertenece a un amigo de Pateando Gusanos auto-definido como un cristiano sin cultura evangélica.
De ninguna manera el propósito de esta publicación es promover el uso del lenguaje soez entre la juventud o entre los cristianos, sino que la intención es combatir la mentira y los prejuicios religiosos mediante la verdad que nos hace libres y dando a conocer la naturaleza de los verdaderos valores cristianos.
Groserías y lenguaje bíblico
por Felipe Elgueta Frontier
Preámbulo: La palabra corrompida

Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca,
sino la que sea buena para la necesaria edificación,
a fin de dar gracia a los oyentes.
Efesios 4:29
[1]

De vez en cuando surgen discusiones al interior de las iglesias evangélicas acerca de la legitimidad del uso de lenguaje obsceno o soez (palabrotas, groserías). Ante esto, hay quienes sacan a relucir este pasaje que exhorta a no usar “palabras corrompidas”, dando por sentado que tales palabras son precisamente groserías, como lo hacen los traductores de la Nueva Versión Internacional:

Eviten toda conversación obscena.
Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación
y sean de bendición para quienes escuchan.
Efesios 4:29 (NVI)


La expresión griega usada por Pablo es “logos sapros”, literalmente “palabra mala”. El vocablo “sapros” es usado varias veces en los evangelios cuando Jesús habla del “árbol malo” que da “frutos malos”[2]. En ninguno de estos pasajes hay indicios que sugieran la traducción de “sapros” como “obsceno” o “grosero”.

Más útil para esclarecer el sentido que tiene la expresión de Pablo, es examinar la segunda parte del mismo versículo de Efesios, que nos describe la antítesis de una “palabra mala”: “la [palabra] que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”. Lo que se está edificando es el cuerpo de Cristo, motivo recurrente en las cartas paulinas[3].

El fragmento “para la necesaria edificación” también puede traducirse como “para edificar según la necesidad” o “según lo requiera la ocasión”. Esta “palabra buena” es oportuna y responde a las necesidades de los oyentes (la Biblia Latinoamericana traduce “la palabra que hacía falta”). Esta palabra no surge tanto del hablar, sino del escuchar al otro y la otra. Por eso, ellos la reciben como “gracia”, esto es, como un obsequio que da bendición y refleja la presencia de Dios. Es una manifestación del amor que edifica el Cuerpo de Cristo[4].

La “palabra mala” es lo contrario. No toma en cuenta la necesidad de quien la escucha, no da gracia, sino “des-gracia” al oyente y, por ello, daña los lazos de amor que mantienen unido el edificio del Cuerpo de Cristo. La Biblia de Jerusalén lo expresa con claridad:

No salga de vuestra boca palabra dañosa,
sino la que sea conveniente para edificar según la necesidad
y hacer el bien a los que os escuchen.
Efesios 4:29 (BJ)

Por eso, la “palabra corrompida” de la traducción Reina-Valera no es una grosería. Es algo muchísimo más peligroso... y bastante más frecuente en nuestras iglesias, así como estaba presente también en la iglesia de Éfeso. Por eso la advertencia de Pablo.

Son corrompidas aquellas palabras que destruyen el amor y la misericordia entre los hermanos y hermanas. Son las palabras que desunen. Son las que siembran amargura y enojo, y pueden terminar en discusiones iracundas (la "gritería y maledicencia” de Efesios 4:31). Frente a esto, Pablo nos invita a tomar un camino distinto:

Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos,
perdonándoos unos a otros,
como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Efesios 4:32